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Buscando tres pies al gato

4gatosmadrid.org En el 400 aniversario de la muerte del gran Don Miguel de Cervantes queremos recordar algunos dichos que se hicieron famosos a través de los libros.

Buscando tres pies al Gato

Originalmente se decía “buscar cinco pies al gato”, haciendo referencia a la cola del felino como otra pata más debido a su versatilidad y herramienta de equilibrio. En el Quijote, Cervantes intencionadamente utiliza el número tres haciendo un juego de palabras entre el pie del gato y el pie métrico (sílaba). Como la palabra gato tiene dos sílabas, buscarle tres sería complicarse un poco la vida. Tanto se popularizó la expresión que ahora utilizamos la quijotesca

Aquí hay gato encerrado

En el siglo de Oro español (s. XVI y XVII) la palabra “gato” tenía también el significado de “dinero” o “bolsón donde se guardaba el dinero”, ya que dichos monederos se hacían con la piel de los gatos (¡pobres!). Los ladrones de la época avisaban a sus colegas diciéndoles que “había gato encerrado” si creían que una casa o persona portaba dinero.

Posteriormente, Edgar Allan Poe, en su relato El Gato Negro, contaría cómo el asesino es descubierto porque al emparedar el cadáver de su mujer, se dejó a un gato negro y tuerto encerrado detrás de la pared y los maullidos alertaron a los presentes.

Dar gato por liebre

Volvemos al siglo de Oro y a Quevedo concretamente, que utilizaba mucho esta expresión y contribuyó a hacerla popular. En las tabernas de aquella época de escasez, era habitual que la carne tuviera una dudosa procedencia haciendo pasar a la carne de gato como si fuera liebre, mucho más escasa (qué penita). Los mesoneros para tranquilizar a la clientela recitaban una frase: “si eres cabrito mantente frito, si eres gato salta al plato”. Como la carne no saltaba, certificaban la procedencia.

Ponerle el cascabel al gato

En el s. XIII Odo de Sherrington escribió una fábula donde un grupo de ratas, ante los ataques del gato de la casa, deciden ponerle un cascabel al gato y así tenerle controlado, pero claro ¿quién se atrevería a hacerlo?. La expresión es equivalente a enfrentarse a una situación difícil o peligrosa. Por cierto en 4 Gatos desaconsejamos vivamente que pongáis cascabel a vuestros gatos. Es realmente nocivo para sus oídos.

It’s raining cats and dogs

Lxs que sabéis inglés seguro que conocéis esta expresión (literalmente: Están lloviendo gatos y perros) que significa “está lloviendo chuzos de punta, muchísimo”. En la época medieval Edimburgo contaba con edificios altísimos para la época, de hasta seis plantas. Como no había alcantarillado a una hora determinada de la noche la gente lanzaba cubos con desperdicios, orines y demás por la ventana. Dentro de esos cubos también estaban los cadáveres de perros y gatos asilvestrados que se colaban en las casas. En aquella época no existía el concepto de animal de compañía y se prefería exterminarlos. En la tradición oral de los cancioneros, y cuentacuentos se incluyó esta expresión que hoy en día es común para todo Reino Unido.

Ahora veis que vuestros gatitos tienen también una extirpe literaria bastante llamativa. Como siempre, han causado fascinación al hombre y a los autores. Feliz año de Cervantes y gracias por amar a nuestros felinos

 

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