Lucy llevaba dos meses en la calle, en un barrio donde nos son bien recibidos los gatos. Alguien la dejó allí o, simplemente, se perdió. Carecía de chip, su d.n.i. con más miedo que vergüenza, se aproximaba a los humanos que creía no le iban a hacer daño y tomaba tímidamente el alimento que le ofrecían.
Lucy quedó preñada en la calle… también estaba sin castrar. Su alimentadora, la iba observando hasta que vio que estaba a puntito de tener a los bebés. Nos mandó una foto de la mami dilatando y no pudimos hacer otra cosa que decirle: “Cógela ya, por favor, buscamos acogida con urgencia, pero no la dejes en la calle”. Era una gata sociable que corría muchísimo peligro.
Lucy estuvo todo ese día perdida, quizá buscando un sitio seguro dónde tener a sus bebés, pero no lo encontraba, no era un buen lugar donde encontrar refugio y ella carecía de experiencia callejera. Por la tarde acudió a su ración de comida, le pusimos un transportín y ella entró sin ofrecer resistencia. Cuándo se sintió a salvo, empezaron las contracciones y estuvo 4 horas de parto, asistida por una mano amiga.
Agradecida, Lucy se dejaba acariciar, buscando constantemente mimos mientras traía al mundo a sus 6 retoños. Así comenzó la vida fuera de la fría y dura calle nuestra belleza Nébula, con esas manchas tan peculiares blancas y grises a círculos, a rayas, una mezcla graciosa, tanto como lo es ella, pero siendo la más tímida de sus hermanos nos sorprende lo mucho que ha cambiado, ahora tan cariñosa, aún con tímidez al principio pero cuando coge confianza está muy apegada a su acogida, tanto o más a su compañera Nueve, la cual tampoco lo ha tenido fácil estando en la calle, apareció sin más, junto a los demás gatos de la colonia. Como la alimentadora le vio tan resfriada. Estuvo con medicación una semana y se recuperó de una fuerte neumonía.Juega muchísimo con Nébula, al principio cuando aún estaban Nébula y Gamora juntas apenas jugaba con ella porque no la dejaban arrimarse siquiera, ahora son muy juguetonas Nébula y Nueve como si fueran perfectas hermanas. Nueve no es muy amiga de que la cojan en brazos pero sin embargo busca siempre estar pegado a ti, duerme contigo, cuando la tocan ronronea mucho y es muy curiosa y atrevida. Le vuelve loca la comida, la suya y la de los demás. El agua le fascina y podría vivir rodeada de lavabos y bañeras, su gran pasión. Es una gatita especial que merece un hogar en el que la quieran mucho. No sabemos su corto pasado antes de cogerla pero sí sabemos que hubiera muerto de haber seguido así en la calle.