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La loca de los gatos. Pautas de presentación

Ya eres oficialmente un loco o una loca de los gatos. Has anunciado que quieres aumentar la familia y todo el mundo te empieza a mirar raro. Pero tú lo tienes claro, tu peludín necesita un compañero. Ahora bien, ¿sabes qué debes hacer una vez que llegue el segundo felino a tu casa? Hay una tasa muy alta de abandonos por no seguir unas sencillas pautas de presentación. Recuerda que los gatos tienen sus propios ritmos, manual de protocolo y etiqueta. El proceso te llevará aproximadamente dos semanas.

En primer lugar al elegir a tu segundo gato ten en cuenta los caracteres del nuevo y el antiguo. Mientras más compatibles sean menos tardarán en convivir armónicamente. Déjate asesorar por la asociación o protectora que elijas. Nosotros hacemos esto habitualmente y solemos tener buen ojo. El nuevo gatito ha estar desparasitado, tener sus cartillas y vacunas en regla, y tener el test FIV/FeLV hecho tras haber pasado el periodo de cuarentena (aislamiento de otros gatos). Parece complicado, pero en una asociación te darán al gato ya listo y no tendrás que preocuparte. Recuerda que es importante que no hayan enfermedades que se puedan contagiar del nuevo al antiguo o viceversa. Si es un gato de la calle, llévalo en primer lugar al veterinario.

Cuando por fin llegue el nuevo déjalo de momento dentro del transportín y deja que el antiguo olisquee. Tal vez bufe y haga sonidos extraños que hasta ahora no habías escuchado. No te asustes. Es normal. Los gatos son muy territoriales y no les hace gracia “un invasor”. Tras unos minutos llévate al nuevo a otra habitación y suéltale. Será su hogar las próximas dos semanas y deberá estar aislado con su propio arenero, bebedero y comedero. Está bien que se “hablen” a través de la puerta y se huelan

Los dos ya saben que hay otro gato en la casa y mostrarán curiosidad, sobre todo el antiguo. Intercambia de vez en cuando los areneros y las camitas o mantas donde descansen. Van impregnadas con sus olores y poco a poco se habituarán a ese “aroma” de familia. No olvides mimar mucho a ambos. Los dos te pedirán atención. Es un error prestar demasiada atención al nuevo y descuidar al antiguo.

Cuando pasen unos días y sientas que la cosa va bien prueba a abrir la puerta y vigila como se relacionan. Mantente tranquilx. Todavía habrá bufidos pero mantente al margen. Sólo actúa en caso de agresión con un pulverizador de agua para separarlos o bufándoles tú. Nunca grites ni les pegues. Hará el efecto contrario al que buscas y puede que lo estropees del todo. A medida que pasen los días las “visitas” pueden prolongarse en el tiempo aunque deberás estar presente siempre. Prueba también a dejar al antiguo en la habitación de aislamiento un rato y que el nuevo explore toda la casa. Olisqueará a su compañero y se irá familiarizando con el hogar.

Llegará un momento en que notes que la relación de ambos sea normal y decidas que ya pueden convivir sin problemas. ¡Ahora a disfrutar con tus peques! Prueba a jugar con los dos a la vez. Reforzareis vínculos como familia.

 

 

 

 

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