Jólakötturinn, el gato aterrador de la Navidad

Los gatos están presentes en muchas leyendas y tradiciones. La Navidad es una de ellas. En Islandia, la noche de Navidad suelen contar a los niños una historia que les disuade durante todo el año de portarse mal. Es una tradición que se remonta al s. XIII .

Una malvada ogresa llamada Grýla vivía en las montañas alejada del mundo junto a su terrible gato Jólakötturinn. Ambos solo salían de su casa y se acercaban a los humanos una vez al año, en Nochebuena. Su objetivo era hacerse una sopa con todos los niños que habían sido traviesos y que no tenían ropa nueva. Esto último parece chocante, sin embargo en épocas antiguas los señores regalaban ropa nueva a los campesinos que eran más trabajadores. En Islandia esto era fundamental para combatir el frío. Por lo tanto era una manera de amedrentar también a los niños perezosos.

Como os podéis imaginar, alguien tan feo y malvado como Grýla tenía que tener un compañero de fechorías igual que ella. Jólakötturinn, era un gato gigante, monstruoso y mal encarado, que se escondía en la nieve y cuando menos te lo esperas te atrapaba con la habilidad y rapidez que sólo un gato posee. Esos niños malos eran luego entregados a la malvada Grýla que los devoraba el resto del año. Así no pasaban hambre hasta la siguiente Navidad.

Este mito, aunque siniestro, sigue siendo muy popular hoy en día. Afortunadamente tiene también otra cara amable. Los niños que han sido buenos se les colma de ropa de abrigo, caramelos y juguetes, algo que Grýla y su gato detestan y les hacen pasar de largo. No les gusta que los niños sean felices.

Como en muchas ocasiones los gatos son símbolo de misterio y admirados por sus cualidades como cazadores. Siempre han sido fuente de historias mágicas, a veces incomprendidos y han fascinado al hombre durante siglos. Todavía lo hacen.

Bueno, ya sabéis, ¡a portarse bien si queréis regalos y que no venga la ogresa! ¡FELIZ NAVIDAD de parte de 4 GATOS!